lunes, 30 de marzo de 2009

Pedagogías elementales


1. PRIMER CURSO. La lección cero.

Niños, sabedlo bien:

la cultura se hace gen,

y, para que no haya dudas,

el gen se hace cultura


2. MIRAD, NIÑOS, con detalle

lo que pasa por la calle:

ahí, tras ese balcón cerrado,

llueve sobre mojado.

Lo que pasa ya es pasado. (Isabel Escudero)

domingo, 15 de marzo de 2009


Hay pentagonos que pliegan sus lados para convertirse en barquitos de papel y surcar mares....
.. hay barquitos de papel que surcan mares imaginando llegar al océano,
ajenos al dolor y la masacre que
van dejando a su paso....
... hay naufragios en todos los
mares, en todos los barcos
y sobre todo....
...¡nunca hay puntos suspensivos
en los barquitos de papel!.
(Punto final)





viernes, 13 de marzo de 2009


Tengo amig@s especiales, querid@s y entrañables. Algunos de ellos no los veo en años y sinembargo me une un cariño especial, a veces una complicidad causada por movimientos comunes de las esferas... Este es un comentario fallido de mi amiga... ella me envió su comentario por email porque se la "atragantó" la modernidad informática. Me apetece publicarlo porque me ha movido el alma... Os aseguro que es una gran mujer. Ahí va:
"En mi opinión solo hay un tiempo verbal que merezca la pena: el futuro. El pasado es deudor de la memoria y la memoria es antojadiza, sesgada, muy parcial. Hay que tener cuidado con ese tiempo verbal, es muy atractivo, es necesario, pero es taimado. El presente, sin embargo, es un tiempo verbal tenebroso. Es la muerte. El presente se muere a cada instante.Abrazamos y queremos, tenemos hijos, porque necesitamos el futuro. Y vamos al cine porque confiamos en volver del cine. Y nos escribimos porque esperamos. Y tenemos expectativas porque el futuro existe y es lo único que nos queda. Sin la expectativa de volver a besar, lo que se producirá en el futuro, los besos son tristísimos.Es más importante nuestra posición ante el futuro, ante lo que queda por hacer, que nuestras reinterpretaciones del pasado, que recreamos y acomodamos al mismo ritmo que aprendemos y añadimos nuevos puntos de vista. El pasado es la experiencia pero solo es una parte de la sabiduría. La sabiduría más importante es la que nos permite relacionarnos con el futuro con cierta calma, sin temores infundados y las dosis adecuadas de sensatez".

Trayectoria de esferas






En los movimientos que hacen las esferas rozan, golpean y se trasladan. En sus movimientos se encuentran en lugares o momentos imprevistos, mezclas de vértigo y atracción o desolación infinita. Vida igual a movimiento, quietud igual a muerte. En esos movimientos y, como esferas que somos, a veces volvemos al lugar en el que estuvimos... pero ya no somos los mismos. En ese lugar tenemos que construir nuevas murallas, plantar nuevos árboles, cargar con nuevas culpas o penas, pero en esos lugares, aún queda el aroma de lo que un día estuvo, de lo que un día ocurrió... para bien o para mal. Es un viaje hacia lo inesperado, hacia el vértigo y placer que da el revivir... una canción, un verso... o una oración.

miércoles, 11 de marzo de 2009



No puedo menos que ver en el pasado lo inevitable. Vamos y venimos, pero nos movemos en un presente más o menos estable. Veo el pasado como un viaje soñado, transformador o transformable, pero imposible. Las cosas que ocurrieron en el pasado no pueden ser transformadas, sólo redecoradas, reinterpretadas,... porque si siquiera pueden ser olvidadas. Caminando, como una esfera más, uno puede volver a pasar por los lugares donde estuvo la historia, pero no puede volver a escribirla, ni modificarla... y esa inmovilidad me desasosiega... encima de algo malo, hay que poner algo bueno...

martes, 10 de marzo de 2009

...hoy zarpamos.



No hay nada que inquiete más que un día de sol después de tanta lluvia. Los puntos suspensivos me inquietan y las esferas se mueven, se golpean, en un baile incesante. Palabras, silencios, olvidos... y puntos suspensivos. Comparto con vosotros mis ideas, mis momentos. Es una suerte, podéis entrar o no. Si lo hacéis, gracias, si no lo hacéis...¡hasta pronto!